Por: Mg. Heydi Karina Molina Yangali
Publicado: 05/06/2026
La inteligencia artificial (IA) está transformando rápidamente la educación superior. Lo que hace algunos años era un tema limitado a carreras de ingeniería o ciencias de la computación, hoy forma parte de las conversaciones cotidianas de docentes, estudiantes y gestores universitarios de prácticamente todas las disciplinas.
Esta transformación plantea una pregunta relevante para las universidades peruanas: ¿estamos preparando a nuestros estudiantes para comprender, utilizar y evaluar críticamente las herramientas de inteligencia artificial que ya están impactando sus futuros campos profesionales?
Una apuesta importante nacional en pro de la alfabetización en inteligencia artificial
Durante 2026, el Ministerio de Educación de Corea del Sur anunció un programa para seleccionar y financiar a veinte universidades encargadas de diseñar e implementar cursos básicos de inteligencia artificial dirigidos a estudiantes de todas las carreras. El objetivo es garantizar que los futuros profesionales adquieran conocimientos fundamentales sobre IA, independientemente de su especialidad.
La propuesta reconoce que la inteligencia artificial ha dejado de ser una competencia exclusiva de los especialistas en tecnología. Actualmente, profesionales de áreas tan diversas como la salud, la educación, la administración, la contabilidad o la ingeniería requieren comprender las posibilidades y limitaciones de estas herramientas para desempeñarse de manera efectiva en entornos laborales cada vez más digitalizados.
¿Qué lecciones deja esta experiencia para el Perú?
En el contexto peruano, diversas universidades vienen explorando el uso de herramientas de inteligencia artificial generativas en actividades de enseñanza, aprendizaje e investigación. Sin embargo, estos esfuerzos suelen desarrollarse de manera aislada o concentrarse en determinadas facultades y programas académicos sin contar que no se cuenta con un sistema que permita sistematizar los esfuerzos para poder luego convertirlos en pilotos en donde se puedan iterar las soluciones y ver su resultado experiencial.
La experiencia surcoreana invita a considerar una visión más amplia: incorporar la alfabetización en inteligencia artificial como una competencia transversal para todos los estudiantes universitarios. Esto no implica formar programadores en todas las carreras, sino desarrollar profesionales capaces de utilizar estas tecnologías con criterio, pensamiento crítico y responsabilidad ética.
Por ejemplo, un estudiante de la carrera de Administración de Empresas podría emplear herramientas de Inteligencia Artificial para analizar datos y apoyar la toma de decisiones; un futuro docente podría diseñar experiencias de aprendizaje más personalizadas; mientras que un profesional de la salud podría apoyarse en sistemas inteligentes para mejorar procesos de diagnóstico o seguimiento de pacientes.
La reflexión final que nos deja la iniciativa en Corea del Sur nos muestra una tendencia sostenida que probablemente continuará fortaleciéndose en los próximos años: la inteligencia artificial se está consolidando como una competencia básica para la formación universitaria.
Para las universidades peruanas, el desafío ya no consiste únicamente en adoptar nuevas herramientas digitales. La verdadera oportunidad está en diseñar experiencias formativas que permitan a los estudiantes comprender el funcionamiento de estas tecnologías, evaluar críticamente sus implicancias y utilizarlas de manera ética para generar valor en sus respectivos campos profesionales.
La pregunta, entonces, no es si la inteligencia artificial formará parte de la educación superior, sino qué tan preparadas están nuestras universidades para liderar este proceso de transformación.




