Por: Mg. Paola Espinoza Gutiérrez
Publicado: 17/03/2026
Una inquietud recurrente en docentes de educación superior es ¿cómo enseñar para que los estudiantes desarrollen capacidades esenciales como la creatividad, reflexión y el análisis, cuando ellos ya usan inteligencia artificial (IA) para todo tipo de tareas como producir textos, imágenes y respuestas a cualquier tipo de preguntas, en segundos?
Glenn Fajardo, educador de la Stanford d.school, con formación académica en ciencias de la ingeniería nuclear y políticas públicas, en su artículo How our creativity Is evolving alongside AI, nos da claves para lograr que la creatividad no desaparezca en nuestros estudiantes con el uso de la IA, sino que evolucione para desarrollar habilidades esenciales para el futuro del trabajo como: curiosidad y observación profunda.
La primera, es desarrollar en los estudiantes la habilidad de la “Automatización apropiada”, es decir, enseñarles a elegir intencionalmente qué partes del proceso creativo no deben delegarse a la IA, discerniendo qué decisiones creativas merece la pena tomar, donde su participación marque realmente la diferencia.
La segunda clave es guiar a los estudiantes para que puedan amplificar lo que son capaces de notar en su entorno más próximo, en este sentido la IA se puede convertir en una gran aliada. Una práctica accionable que recomienda la Stanford d.school para aplicar esta clave se detalla en el ejercicio An other point of view que invita a los estudiantes a mirar su entorno “con otros lentes”.
Los estudiantes capturan una foto de algún objeto o paisaje de su entorno cotidiano, suben la imagen a un chatbot de inteligencia artificial y empiezan a interactuar con este con la siguiente pregunta: ¿qué hace esta obra de arte tan interesante? (aunque no lo sea, el hecho de mirarla como una obra de arte, ayudará a cambiar la perspectiva con la que se la miraba hasta ese momento).
Se invita a los estudiantes a leer las respuestas y tomar conciencia de qué nuevos detalles o interpretaciones observan producto de esa interacción, ¿qué cambió en su forma de ver el objeto? ¿qué les sorprendió? No se trata de obtener la respuesta correcta, como estamos acostumbrados, para producir algo por falta de tiempo, sino de ejercitarse en ver lo ordinario de maneras extraordinarias, amplificando así la percepción, capacidad creativa de observación y apertura a la sorpresa.
La ventaja diferenciadora por lo tanto, no se encuentra en generar más contenido con IA, sino aprender a pensar con ella, para mirar diferentes perspectivas que lleven a nuevas soluciones para viejos problemas, usando la tecnología como un espacio más de exploración y no solo como una herramienta de producción.




