Publicación: 02/03/2026
El aprendizaje híbrido es una experiencia muy poderosa, pero a la vez puede convertirse en una experiencia desigual; puede que en algún momento la participación de los estudiantes remotos sea menor y pudiendo interferir en un rendimiento irregular, aquí no solo la tecnología resuelve todo.
Desde la mirada de Kasuk, Leoste y Virkus (2025), indican que dicho proceso debe obedecer a un ecosistema completo donde lo físico, pedagógico, ético y organizativo, participen creando una dinámica permanente. Su propuesta está centrada en el uso de robots de telepresencia, presentando un marco de diseño pedagógico llamado PEPCII, pensado en aumentar la conexión y el involucramiento de quienes están a distancia (Kasuk et al., 2025).
Kasuk et al. (2025) indica que para lograr una conexión real de ambos espacios físico y remoto no solo es transmitir la clase, sinó que hay que integrar , por ello proponen el modelo PEPCII que organiza el diseño en 6 componentes interrelacionados. A partir de ello se proponen estrategias como:
Imagen generada por inteligencia artificial, 2026, NotebookLM
Basados en el enfoque PEPCII, se consideran las siguientes actividades necesarias a realizar según (Kasuk et al., 2025):
- Diseño de la participación antes de iniciar la sesión, definir turnos, roles, canales y protocolos, debe estar debidamente planificado (Kasuk et al., 2025)
- El audio, las pantallas y la presencia se convierten en una “infraestructura pedagógica”
- En todo momento se presenta la ética y la seguridad, generando confianza e integrando ambos escenarios.
- La telepresencia se convierte en una intención didáctica permanente donde la tecnolog´pia amplifica la interacción
- En todo momento se mide la participación y se ajusta con aquellos que no participan (o si el remoto no aparece), el diseño se debe corregir en el instante en que se imparte.
Lee la publicación original haciendo clic en el siguiente botón:





