Terminar el colegio representa una etapa de cambios, nuevas responsabilidades y decisiones que pueden marcar el rumbo de los próximos años. Elegir una carrera, reconocer las propias fortalezas, afrontar la incertidumbre y aprender a relacionarse con los demás son parte de los desafíos que enfrentan los jóvenes al prepararse para la educación superior. En ese contexto, la Universidad Continental de Ica desarrolló un taller de habilidades blandas dirigido a estudiantes de quinto de secundaria, con el propósito de brindarles herramientas para afrontar esta etapa con mayor confianza y claridad.
La actividad estuvo a cargo de Nilton César Chumacero Calle y comprendió temas vinculados con el desarrollo personal y social, como el autoconocimiento y la confianza personal, la inteligencia emocional y la resiliencia, la comunicación asertiva y el trabajo en equipo, la mentalidad de crecimiento, la toma de decisiones y la definición de un propósito personal.

Uno de los ejes centrales fue el autoconocimiento, una capacidad que permite identificar fortalezas, reconocer aspectos por mejorar y comprender mejor los propios intereses. Esta reflexión resulta importante en una etapa en la que los escolares comienzan a explorar opciones académicas y profesionales, pues contribuye a que sus decisiones respondan a sus aspiraciones y características personales.
El taller también abordó la inteligencia emocional y la resiliencia, habilidades que ayudan a reconocer y gestionar las emociones, afrontar las dificultades y aprender de los errores. Estas capacidades permiten comprender que los obstáculos forman parte de los procesos de aprendizaje y que, frente a ellos, es posible buscar alternativas, adaptarse a los cambios y continuar trabajando por los objetivos personales.
Otro de los aspectos desarrollados fue la comunicación asertiva y el trabajo en equipo. Expresar ideas con claridad, escuchar otros puntos de vista y colaborar con personas que piensan diferente son competencias útiles tanto en el ámbito académico como en las relaciones personales. Asimismo, la mentalidad de crecimiento permitió poner en perspectiva la importancia de mantener la disposición para aprender, perseverar y desarrollar nuevas habilidades a partir de la experiencia.
Finalmente, la reflexión sobre el propósito personal, las metas y la visión de futuro puso énfasis en la importancia de establecer objetivos y reconocer los pasos necesarios para alcanzarlos. Construir un proyecto de vida no significa tener todas las respuestas desde el colegio, sino comenzar a explorar posibilidades, identificar intereses y tomar decisiones de manera consciente.
A través de iniciativas formativas como esta, la Universidad Continental promovió el desarrollo de habilidades que complementan la preparación académica de los escolares y contribuyen a su formación integral. De esta manera, la institución acercó a los jóvenes herramientas para afrontar los cambios y desafíos de una nueva etapa, con una mayor conciencia de sus capacidades y de las posibilidades que tienen para construir su futuro.
