El Derecho puede ir más allá de las normas cuando se convierte en una herramienta para identificar problemas y plantear soluciones que respondan a necesidades reales. Esa fue una de las principales experiencias que dejó el II Bootcamp de Derecho Constitucional de la Universidad Continental desarrollado en el Campus Ica, donde estudiantes de las diferentes sedes pusieron a prueba sus conocimientos, capacidad de análisis y trabajo en equipo para desarrollar propuestas con impacto social.

Durante la competencia, cuatro equipos destacaron por sus iniciativas orientadas principalmente a mejorar el acceso a derechos fundamentales de personas con discapacidad. El primer puesto fue compartido por Demos Cratos, de Huancayo, y Lex Team, de Arequipa, mientras que Ius Kawsay, de Cusco, y Legis Futurum, de Arequipa, obtuvieron el segundo puesto.

Del problema a una propuesta concreta

El equipo Demos Cratos desarrolló PRIORA, una propuesta que busca facilitar el acceso de las personas con discapacidad al certificado médico de invalidez mediante campañas itinerantes en diferentes regiones y comunidades del país. Su planteamiento surgió a partir de las barreras que enfrentan quienes viven en zonas alejadas para acceder oportunamente a este documento, fundamental para ejercer determinados derechos y acceder a beneficios.

Por su parte, Lex Team planteó una unidad médica móvil multipropósito con capacidad para llegar a zonas rurales de la ciudad de Arequipa y atender a personas con discapacidad física severa o movilidad reducida, incorporando conectividad satelital. La propuesta buscó responder a las dificultades de acceso a servicios de salud, especialmente cuando se requiere rehabilitación, seguimiento o continuidad en la atención.

Derecho, inclusión y nuevas soluciones

El segundo puesto también estuvo marcado por propuestas enfocadas en la inclusión. Ius Kawsay, de Cusco, presentó SCAIS (Sistema de Comunicación Accesible e Inmediata en Salud), una iniciativa que combina interpretación presencial y videointerpretación para reducir las barreras de comunicación que enfrentan las personas sordas al acceder a los servicios públicos de salud. El equipo incluso incorporó el aprendizaje de expresiones en lengua de señas como parte de su preparación.

En tanto, Legis Futurum, de Arequipa, desarrolló TEAcompaña, una aplicación orientada a facilitar el acceso a profesionales capacitados para atender a personas con trastorno del espectro autista y contribuir a su integración social.

Más allá de los reconocimientos, los estudiantes coincidieron en que la experiencia les permitió comprender que la formación jurídica no debe limitarse al conocimiento de las normas. «Comprendimos que el Derecho no termina en reconocer un problema ni en encontrar una norma que lo regule; también exige preguntarnos si aquello que está escrito realmente funciona para las personas en la vida cotidiana», fueron las palabras de James Jair Salas Huayapa, representante del grupo Ius Kawsay.

De esta manera, el II Bootcamp de Derecho Constitucional se convirtió en un espacio para que los futuros abogados desarrollaran competencias de investigación, argumentación y trabajo colaborativo, demostrando que el Derecho también puede ser una herramienta para generar impacto y contribuir a transformar realidades.