Un equipo de investigadores vinculados a la Universidad Continental participó en el desarrollo de “MakiShell”, una innovadora interfaz de voz diseñada para controlar un exoesqueleto de rehabilitación de la mano, orientado a pacientes que presentan hemiparesia después de un accidente cerebrovascular (ACV).
El estudio presenta el diseño y validación de esta tecnología que integra inteligencia artificial, robótica y aplicaciones móviles para mejorar los procesos de rehabilitación motora. Entre los autores del trabajo se encuentran Luis Huamán Levaño, investigador de la Universidad Continental, y José Alexis del Águila Ramos, investigador del Fab Lab de la Universidad Continental en Huancayo.
Innovación tecnológica aplicada a la rehabilitación
Después de un accidente cerebrovascular, muchos pacientes desarrollan hemiparesia, una condición caracterizada por debilidad muscular en un lado del cuerpo que afecta significativamente la movilidad de la mano y el brazo.
En estos casos, los exoesqueletos de rehabilitación pueden ayudar a recuperar movilidad al proporcionar movimientos asistidos y controlados. Sin embargo, gran parte de los dispositivos actuales se controlan mediante señales musculares del propio paciente, lo que puede generar fatiga durante las sesiones de terapia.
Frente a este desafío, el proyecto MakiShell propone una alternativa innovadora: controlar el exoesqueleto mediante comandos de voz, lo que permite activar movimientos sin necesidad de realizar esfuerzo muscular adicional.
La tecnología funciona a través de una aplicación móvil que emplea una red neuronal tipo perceptrón multicapa, capaz de reconocer distintas formas de expresar comandos de voz y traducirlos en movimientos específicos de los dedos o de la muñeca del exoesqueleto.
Resultados prometedores en precisión y control
Durante las pruebas del sistema, los investigadores evaluaron la capacidad del modelo para interpretar diferentes comandos de voz utilizados en las rutinas de rehabilitación.
Los resultados mostraron una precisión cercana al 93 % en el reconocimiento de comandos, lo que demuestra la viabilidad de utilizar interfaces de voz para controlar dispositivos de asistencia en terapias motoras.
Asimismo, el sistema logró una comunicación efectiva entre la aplicación móvil y el circuito electrónico encargado de controlar los actuadores del exoesqueleto, permitiendo ejecutar movimientos coordinados de la mano durante las sesiones de rehabilitación.
Hacia terapias más accesibles y personalizadas
Uno de los aportes más relevantes del proyecto es que permite personalizar las rutinas de rehabilitación. La aplicación incluye un sistema que permite a los profesionales de salud definir secuencias de movimientos y número de repeticiones de acuerdo con las necesidades de cada paciente.
Esto abre la posibilidad de realizar terapias más adaptadas al progreso individual de cada persona e incluso facilitar procesos de rehabilitación fuera de los centros hospitalarios, ampliando el acceso a tratamientos para pacientes con movilidad limitada.
El Dr. Walter Curioso Vílchez, vicerrector de Investigación de la Universidad Continental destacó: “La investigación universitaria alcanza su mayor valor cuando logra transformar el conocimiento científico en soluciones concretas para mejorar la vida de las personas. Proyectos como MakiShell demuestran cómo la integración de inteligencia artificial, la robótica y la fabricación digital impulsadas desde nuestra Red de Laboratorios de Fabricación Digital puede abrir nuevas posibilidades para la rehabilitación neurológica y contribuir a que las terapias sean más accesibles, personalizadas y efectivas.”
Innovación desde el Fab Lab y la investigación universitaria
La participación de investigadores de la Universidad Continental en este estudio refleja el impulso institucional por promover proyectos que integren ingeniería, inteligencia artificial y salud para desarrollar soluciones tecnológicas con impacto social.
En este contexto, el Fab Lab de la Universidad Continental en Huancayo se ha consolidado como un espacio donde investigadores, docentes y estudiantes pueden diseñar, prototipar y validar nuevas tecnologías orientadas a resolver problemas reales.
Alexis del Águila Ramos, investigador del Fab Lab de la Universidad Continental y coautor del estudio, destacó que el desarrollo de este tipo de investigaciones evidencia el potencial de la colaboración interdisciplinaria entre ingeniería, fabricación digital y ciencias de la salud.
“El desarrollo de este tipo de investigaciones demuestra el potencial de la colaboración entre ingeniería, fabricación digital y ciencias de la salud para crear herramientas que contribuyan a mejorar la recuperación y la calidad de vida de pacientes con limitaciones motoras, reafirmando además nuestro compromiso con el desarrollo biotecnológico y la innovación aplicada.”
El desarrollo de este tipo de investigaciones demuestra el potencial de la colaboración entre ingeniería, fabricación digital y ciencias de la salud para crear herramientas que contribuyan a mejorar la recuperación y la calidad de vida de pacientes con limitaciones motoras.